Perdonar modifica tu actitud.

¿Alguna vez haz sentido que la vida te ha olvidado?

Generalmente sucede cuando las cosas no resultan como las tenias planeadas, esto te provoca frustración y coraje, piensas que la vida te ha volteado la espalda y que todo y todos están en tu contra.

Tu actitud en ocasiones es insoportable y te genera conflictos con tus seres queridos, con tus compañeros de oficina y hasta en el trabajo mismo, toda tu eres una duda, una incógnita, pues no sabes que es lo que te ésta sucediendo, reflexionas y no llegas a ninguna conclusión. Y luego el comentario más odiado para ti ¡Ya cásate!, estas amargada y de paso nos arruinas la vida a todos.

¿Cómo te sientes y qué piensas en ese momento?

Puedo decirte que el primer sentimiento que tienes es de impotencia, de ira y de revancha, el primer pensamiento que pasa por tu mente es: “de verdad como quisiera tener con quien irme ahorita y olvidarme de todos”.

Una y otra vez viene sucediendo éste panorama y cada vez te sientes más decepcionada de la vida que te toco vivir, más decepcionada de la gente que dice quererte, ingratos, mal agradecidos que no valoran lo que tu haces por ellos, tu que te afanas trabajando para complacerlos y no sientes en esos momentos ningún apoyo, una palabra de aliento, de agradecimiento y ese sentimiento de derrota te hace refugiarte en tu mundo, en tus actividades, en tus pensamientos, te aíslas, manifiestas con ésta conducta tu odio, tu resentimiento y se cierra el ciclo con la idea de no se los voy a perdonar.

Te invito a pensar si dicha situación no es provocada por ti, recuerda que estamos regidos por una ley universal “La ley de causa y efecto”.

¿Qué tanta disposición tienes para platicar y enfrentar tu responsabilidad y las consecuencias que ésto acarrea?

Para empezar sabes que con esa actitud no ganas nada, esa actitud de sufrimiento, de querer causar lastima, lo único que consigues es dañarte más, aferrarte a  la voluntad del desquite solo te llevara a hundirte en una depresión peor.

¿Qué camino seguir?

Primero que nada disfruta tu tiempo, goza tu vida, date tus espacios y aprovecha las oportunidades que la vida te proporciona.

Levántate en las mañanas con ánimo, mírate al espejo y observa lo mejor de ti , gritate tus cualidades, decide mañana con mañana, “hoy no me compararé con nadie”, decreta para ti un día mejor, hoy seré feliz, compromete contigo misma, lucha por tu desarrollo personal, no le temas al cambio ni a la posibilidad de perdonar, no olvides que todos tienen derecho a fallar, inclusive tu, busca en tu interior, ¿ que te atormenta? y desechalo, no esperes a mañana, tu momento es hoy no lo desperdicies.

Planea tu futuro, pero ¡tu futuro!, ¿en dónde quieres estar, con quién quieres estar, hasta dónde quieres llegar?, ¡toma las riendas de tu vida y decide!

Earl Nightingale decía: Nuestro ambiente, nuestro medio, es realmente el espejo de nuestra actitud mental. Si no nos agrada nuestro ambiente, tenemos primero que cambiar nuestra actitud. El mundo no tiene favoritos… es impersonal. No le importa quien triunfa o quien falla; no le importa si cambiamos o no. Nuestra actitud hacia la vida no afecta al mundo ni a la gente que vive en él, tanto como nos afecta a nosotros mismos.

Me gustaría saber tu comentario acerca del artículo que acabas de leer y conocer cuales son tus frustraciones al querer modificar tu actitud hacia los demás. Personalmente estaré contestando tus comentarios y preguntas.

Gracias.

Alejandro Sánchez

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